¿Qué pasa si no se instala la funda en las barras pasajuntas? Consecuencias reales
- PaolaEsquivel

- 26 jun
- 12 min de lectura

el error que no se ve el día de la entrega y destruye el pavimento años después
Existe una categoría especial de errores constructivos que hacen especialmente daño: los que no se detectan de inmediato. El pavimento se entrega, se ve bien, pasa la inspección visual, el cliente firma la recepción, y la obra queda cerrada. Todo parece correcto.
Meses después, aparece el primer síntoma: un pequeño desnivel en una junta que casi no se nota. Un año más tarde, el desnivel es mayor, y los vehículos lo perciben como un golpe al cruzarlo. Dos o tres años después, los bordes de las losas en esa junta empiezan a desportillarse. Y cuando llega la temporada de lluvias, el agua penetra, la base se erosiona, y lo que era un problema de milímetros se convierte en un problema de losas sin soporte que requieren demolición y reposición.
La causa, en muchos de estos casos, es la omisión o la instalación incorrecta de la funda en las barras pasajuntas. Un elemento que cuesta relativamente poco, que tarda minutos en colocarse y que hace posible que el sistema de transferencia de carga funcione como fue diseñado durante décadas. Sin la funda, la pasajunta no solo deja de hacer su trabajo: activamente contribuye a acelerar el deterioro del pavimento de una forma que puede ser más destructiva que no haber instalado la pasajunta en absoluto.
En este blog de Surmac México, fabricantes de canastillas pasajuntas certificadas conforme a norma SCT y PEMEX, te explicamos con precisión técnica qué sucede exactamente cuando se omite la funda, por qué el daño es progresivo e irreversible sin intervención, y cuánto cuesta corregirlo comparado con haberlo hecho bien desde el inicio.
1. Primero: el papel exacto de la funda en el sistema pasajunta
Para entender las consecuencias de omitir la funda, es necesario comprender primero cuál es su función precisa dentro del mecanismo de transferencia de carga.
La pasajunta es una barra de acero liso que cruza la junta transversal de un pavimento de concreto hidráulico. La mitad de la barra queda embebida y adherida a la primera losa. La otra mitad debe quedar embebida en la segunda losa pero sin adherirse al concreto de esa losa: esta condición de no adherencia es la que permite que la barra se deslice longitudinalmente cuando la losa se expande o contrae por temperatura, sin generar tensiones que puedan fracturar el concreto.
La funda de plástico —o alternativamente una capa de grasa, aceite o parafina— es el elemento que crea y mantiene esa condición de no adherencia en la mitad libre de la barra. La Norma SCT N-CTR-CAR-1-04-009 establece explícitamente que la superficie expuesta de las pasajuntas se someterá a un tratamiento antiadherente, con aceite, una funda de plástico u otro procedimiento aprobado, para garantizar el libre movimiento longitudinal de la barra en el concreto de la losa adyacente.
Sin la funda, el concreto fresco envuelve completamente la barra durante el colado y fragua alrededor del acero en ambas mitades. El resultado es una barra que queda anclada rígidamente en ambas losas simultáneamente, en lugar de ser libre en una de ellas.
2. La consecuencia inmediata: la pasajunta deja de ser pasajunta y se convierte en restricción
Cuando la funda no existe y la barra queda adherida en sus dos mitades, el sistema deja de funcionar como fue concebido. Lo que debía ser un mecanismo de transferencia de carga con libertad de movimiento longitudinal se convierte en un anclaje rígido entre dos losas que necesitan moverse de forma independiente.
El problema aparece en las primeras semanas o meses después del colado, cuando las variaciones de temperatura empiezan a inducir movimientos en las losas:
Con calor, el concreto se dilata. Las losas buscan expandirse. Pero la barra adherida en ambas caras no les permite hacerlo libremente, generando esfuerzos de compresión en el concreto alrededor de la barra.
Con frío, el concreto se contrae. Las losas buscan separarse. La barra anclada en ambas mitades resiste esa separación, generando esfuerzos de tensión en el concreto alrededor de la barra.
Estos esfuerzos cíclicos de compresión y tensión, repetidos durante meses y años con cada ciclo térmico, generan una zona de fatiga localizada en el concreto alrededor de los extremos de la barra. El resultado son fisuras radiales que parten desde los extremos de la barra hacia la superficie del pavimento, comprometiendo la integridad de la losa precisamente en la zona más vulnerable: el borde de la junta.
3. La cadena de fallas: cinco consecuencias documentadas que se encadenan progresivamente
Lo que hace especialmente destructiva la omisión de la funda es que sus consecuencias no ocurren de forma aislada: se encadenan en una secuencia de deterioro progresivo donde cada problema acelera el siguiente.
Consecuencia 1 — Restricción al movimiento: grietas en la zona de borde
La primera manifestación observable, que puede aparecer entre los 6 meses y 2 años después del colado dependiendo de la amplitud de las variaciones térmicas de la zona, es la aparición de grietas finas en la superficie de las losas, paralelas a la junta o irradiando desde los puntos donde las barras están ancladas.
Estas grietas iniciales son superficiales y parecen menores. En realidad, son el primer indicador de que la barra adherida está induciendo esfuerzos que el concreto no puede absorber sin fracturarse. La fractura inicial es cohesiva: el concreto se agrieta en la zona más débil, que es la zona de tensión alrededor de los extremos de la barra.
Consecuencia 2 — Pérdida de transferencia de carga: el escalonamiento comienza
La barra adherida en ambas mitades puede transferir carga entre losas (positivo), pero al estar rígidamente anclada, no permite el movimiento diferencial necesario. Con el tiempo y la fatiga del concreto en la zona de borde, la eficiencia de transferencia de carga empieza a disminuir. Las losas comienzan a trabajar con mayor independencia de lo que el diseño preveía.
El resultado es el escalonamiento diferencial: un desnivel medible entre las dos losas adyacentes en la junta. Los estudios técnicos sobre fallas en pavimentos de concreto documentan que el escalonamiento de 3 a 6 mm ya es perceptible para los ocupantes de un vehículo como un golpe o sacudida al cruzar la junta. El escalonamiento que supera los 13 mm se considera de alta gravedad e indica una pérdida severa del soporte de la losa.
Una vez que el escalonamiento comienza, se auto-acelera: el impacto repetido de las ruedas al cruzar el desnivel genera cargas de impacto adicionales en los bordes de las losas, agravando las grietas existentes y generando nuevas. La tasa de progresión de fallas por escalonamiento aumenta significativamente cuando el pavimento tiene bajo desempeño en la transferencia de cargas, cargas pesadas sobre el eje, agua debajo de las losas y erodabilidad de la base de soporte.
Consecuencia 3 — Desportillamiento de bordes: la junta pierde su geometría
Una junta de pavimento bien construida tiene bordes definidos, con el sellante correctamente aplicado, manteniendo una abertura controlada. Cuando el escalonamiento progresa y las grietas alcanzan los bordes de las losas, el concreto en esa zona pierde confinamiento lateral y empieza a desportillarse: fragmentos de concreto se desprenden de los bordes de la junta, la abertura se ensancha de forma irregular y el sellante pierde adherencia y efectividad.
El descascaramiento en los bordes de junta se clasifica técnicamente según su severidad: baja gravedad cuando afecta menos del 10% de la longitud de la junta, moderada cuando afecta entre el 10 y el 50%, y alta gravedad cuando supera el 50% de la longitud de la junta con pérdida significativa de material. En esta etapa, la junta ya no puede contener el agua de lluvia ni los materiales incompresibles que penetran por la abertura irregular.
Consecuencia 4 — Bombeo de finos: la base desaparece bajo la losa
Esta es la consecuencia más destructiva y la que convierte un problema de milímetros en un problema estructural mayor. Una vez que los bordes de la junta están abiertos y el agua penetra hacia la base del pavimento, se establece el fenómeno de bombeo de finos:
Cuando una rueda carga la losa cargada, esta se deflecta ligeramente. La losa adyacente, sin la transferencia de carga eficiente que la pasajunta debía proveer, no se deflecta en la misma proporción. La diferencia de deflexiones genera un movimiento de la capa de agua atrapada bajo las losas, y ese agua en movimiento arrastra consigo las partículas finas del material de base y subbase hacia el exterior a través de la junta abierta.
Con cada ciclo de carga vehicular, un poco más de material fino es expulsado desde debajo de las losas. El resultado es la formación progresiva de cavidades bajo las esquinas de las losas, es decir, zonas donde la losa ha perdido el apoyo de la base que debía sostenerla. El escalonamiento es el resultado de deflexiones excesivas en los bordes de las losas y esquinas que causan erosión y bombeo de material fino de la estructura de soporte en una losa cargada.
Una losa con cavidades bajo sus esquinas trabaja como una viga en voladizo cada vez que un vehículo cruza la junta: la esquina sin soporte recibe la carga completa sin apoyo distribuido, generando tensiones de flexión que el concreto no puede soportar indefinidamente.
Consecuencia 5 — Rotura de esquinas: la falla estructural visible
La rotura de esquinas es la consecuencia final y más grave de la cadena iniciada por la falta de funda en la pasajunta. Con las cavidades bajo las esquinas y las grietas de fatiga ya establecidas, el siguiente paso es la fractura del concreto en las zonas de mayor esfuerzo de flexión: las esquinas de las losas en las intersecciones de juntas transversales y longitudinales.
La rotura de esquinas genera fragmentos de concreto que se convierten en material de desgaste dentro de la junta, acelerando el descascaramiento adyacente y creando un punto de impacto severo para los neumáticos de los vehículos. En pavimentos de alta velocidad, la rotura de esquinas representa además un riesgo de seguridad vial directo: los fragmentos de concreto expulsados pueden impactar vehículos y peatones en el área.
4. El caso específico de la barra adherida en ambas mitades: peor que no tener pasajunta
Hay un dato contraintuitivo que muchos técnicos y supervisores de obra desconocen: en ciertos escenarios, omitir completamente la pasajunta puede generar menos daño que colocarla sin la funda, dependiendo de las condiciones del proyecto.
Sin pasajunta, las losas se mueven con libertad completa. El escalonamiento que se produce depende únicamente de la trabazón de áridos en la junta aserrada (mecanismo de transferencia pasivo que funciona con eficiencias típicas del 40 al 60%, insuficiente para tráfico pesado pero controlable en condiciones específicas). El proceso de deterioro es gradual.
Con pasajunta sin funda, la barra genera adicionalmente esfuerzos de restricción que fisutan el concreto alrededor de sí misma. Cuando esas fisuras se propagan, la zona de borde de la losa se debilita de forma localizada y concentrada precisamente en los puntos donde la barra ejerce su restricción. Este debilitamiento localizado puede generar un desportillamiento más agresivo y más temprano que el producido por la ausencia total de transferencia de carga.
Dicho de forma directa: una pasajunta mal instalada no es una solución a medias; puede ser un problema mayor que ninguna solución.
5. Los daños secundarios: lo que la falla del pavimento genera más allá del concreto
Las consecuencias de omitir la funda en la pasajunta no se limitan al pavimento mismo. El deterioro de la superficie genera una cadena de efectos secundarios que afectan a los usuarios, al operador de la vía y a los vehículos que circulan sobre ella.
Daño a los neumáticos: el golpe repetido al cruzar juntas con escalonamiento mayor de 6 mm genera impactos que aceleran el desgaste lateral de los neumáticos, especialmente en vehículos con carga. En rutas de tráfico pesado con alta frecuencia de paso, el costo acumulado de neumáticos dañados prematuramente puede ser significativo para las empresas de transporte que utilizan la vía.
Daño a las suspensiones: el impacto de las ruedas contra el desnivel de la junta transmite cargas de impacto hacia los sistemas de suspensión de los vehículos. En vehículos de carga pesada, estos impactos aceleran el desgaste de amortiguadores, ballestas y componentes de la dirección, generando costos de mantenimiento adicionales para los transportistas.
Reducción de la velocidad de operación: cuando el escalonamiento supera los 13 mm y la junta genera un golpe perceptible, los conductores reducen la velocidad al aproximarse, especialmente en vehículos de pasajeros. Esta reducción de velocidad en puntos localizados puede generar puntos de conflicto de tráfico en vías de alta velocidad.
Riesgo de accidente: en condiciones de lluvia, el escalonamiento en la junta puede generar acumulación de agua y pérdida de adherencia localizada. En vías de alta velocidad, un vehículo que cruza una junta escalonada a velocidad puede experimentar una perturbación de dirección momentánea que representa un riesgo real de accidente.
6. El costo de la corrección: por qué el error siempre sale más caro que la prevención
La rehabilitación de un pavimento de concreto hidráulico con escalonamiento severo y rotura de esquinas tiene un costo que supera ampliamente el costo de haberlo construido correctamente desde el inicio. Las opciones técnicas disponibles una vez que el deterioro está establecido son:
Renivelación por inyección (slab jacking o grouting): consiste en inyectar una lechada de cemento o un material expansivo bajo las losas con cavidades para rellenar los vacíos y restaurar el apoyo. Es efectivo para etapas tempranas del deterioro, pero no resuelve el problema de fondo si la pasajunta sigue sin tener funda y los ciclos de bombeo continúan.
Tiene un costo significativo y requiere cierre de vía durante la intervención.
Colocación de barras de transferencia adicionales (dowel bar retrofit): se cortan ranuras en la superficie del pavimento, perpendiculares a la junta, se instalan barras de transferencia nuevas con los extremos correctamente tratados con funda o antiadherente, y se rellena con concreto de alta resistencia de fraguado rápido. Este procedimiento restaura la transferencia de carga y puede detener la progresión del escalonamiento, pero no recupera las losas ya fracturadas. El costo por junta intervenida es considerablemente mayor que el costo original de la canastilla pasajuntas instalada correctamente.
Reemplazo de losas (full depth repair): cuando el escalonamiento es severo, las esquinas están rotas y las cavidades bajo las losas son extensas, la única solución estructuralmente efectiva es la demolición de las losas afectadas y su reposición completa, con la instalación correcta del sistema pasajunta-funda-canastilla. El costo de reposición de losas incluye demolición de concreto existente, retiro de escombros, preparación de base, colado de nuevo concreto, curado y sellado de juntas. Este costo puede ser 8 a 15 veces mayor que el costo de haber instalado correctamente el sistema desde el inicio.
Recapeo con concreto o asfalto: en algunos casos, cuando la rehabilitación por losa no es viable por costos o tiempos, se opta por aplicar una carpeta delgada sobre el pavimento deteriorado. Esta solución mascara el problema sin resolverlo, genera una superficie irregular que se refleja a través del recapeo en pocos años, y agrega peso que puede agravar las condiciones de soporte bajo las losas con cavidades.
Ninguna de estas soluciones tiene el costo-beneficio de la prevención. La canastilla pasajuntas con la funda correctamente instalada desde el colado inicial es, invariablemente, la opción más económica a lo largo de toda la vida útil del pavimento.
7. Cómo verificar la correcta instalación de la funda antes del colado: protocolo de supervisión
Para quien supervisa la construcción de un pavimento de concreto hidráulico, estos son los puntos de verificación específicos relacionados con la funda que deben confirmarse antes de autorizar el colado:
Cobertura completa de la mitad libre: la funda debe cubrir exactamente la mitad de la barra que quedará embebida en la losa adyacente, sin descubrimientos parciales ni roturas visibles en la funda.
Extremo de la funda sellado: el extremo abierto de la funda debe estar cerrado para evitar que el concreto fresco penetre dentro de la funda durante el vibrado y genere adherencia localizada en el extremo.
Sin roturas ni perforaciones en la funda: revisar que el plástico no tenga perforaciones que permitan que el concreto entre en contacto con el acero en la zona que debe quedar libre.
Posición correcta de la transición funda/acero expuesto: la línea donde termina la funda y comienza la parte de la barra que sí debe adherirse al concreto debe coincidir exactamente con el plano de la junta, no desplazada hacia ninguno de los lados.
Estabilidad de la canastilla: confirmar que la canastilla está firmemente soportada sobre la base y no se desplaza durante una prueba de vibrado simulada, verificando que las barras no cambian de posición.
Surmac México: canastillas pasajuntas con el sistema completo
En Surmac México, fabricantes especializados de canastillas pasajuntas certificadas conforme a la Norma SCT N-CTR-CAR-1-04-009 y la especificación PEMEX GNT-SSNP-C005-2004, fabricamos el sistema completo de posicionamiento y transferencia de carga con acero certificado:
Barra pasajuntas principal: acero redondo liso Grado A-36.
Estructura portante: acero corrugado Grado G-60.
Soporte adicional: redondo liso cal. 5/16" Grado A510.
Soldadura en extremos alternos para rigidez estructural durante el colado y el vibrado.
Fabricamos y enviamos a toda la República Mexicana con las mejores opciones de fleteras, para proyectos de carreteras federales, vialidades urbanas, pisos industriales, plataformas logísticas e instalaciones PEMEX.
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La omisión de la funda en las barras pasajuntas no es un ahorro: es el inicio de una cadena de deterioro que convierte un error constructivo de bajo costo en una rehabilitación estructural de costo muy elevado. La secuencia es documentada, predecible y evitable: restricción al movimiento → grietas de fatiga → pérdida de transferencia de carga → escalonamiento diferencial → desportillamiento de bordes → bombeo de finos → cavidades bajo las losas → rotura de esquinas. Cada paso de esta cadena es consecuencia directa del anterior, y una vez iniciada, la única forma de detenerla es una intervención de rehabilitación cuyo costo supera ampliamente lo que habría costado instalar correctamente el sistema desde el inicio. En Surmac México fabricamos las canastillas pasajuntas que garantizan que ese sistema funcione desde el primer día, conforme a norma, con los materiales certificados que cada proyecto de pavimento de concreto hidráulico requiere.
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